la naturaleza. Su narrativa discute el futuro de la movilidad y la vivienda, presentando una cabina que puede adquirirse íntegramente (estructura y mobiliario) y transportarse a cualquier parte de Brasil.
Los interiores equilibran la simplicidad y la tecnología. Luan Del Sávio firma el hangar Holg y el banco Thae. En las paredes, fotografías de Romy Pocztaruk celebran una visión efímera de la vida, donde los trailers capturados en viajes cuestionan la esencia de vivir. Ellos son quienes inspiraron el nombre del espacio.